Los ciclistas que conducen hasta rutas fuera de su zona tienen varias opciones para transportar una bicicleta, pero llevarla suelta dentro del coche puede acarrear una multa. La legislación española de tráfico considera una infracción grave conducir con una carga mal sujeta o que pueda caerse, castigada con una multa de 200 €.

Se puede llevar una bicicleta dentro del vehículo si está bien sujeta. Unas correas ajustables fijadas a las anillas de anclaje del coche u otros puntos de sujeción pueden ayudar a mantenerla en su sitio. Las bicicletas plegables pueden caber en el maletero sin abatir los asientos traseros, separando la carga del habitáculo; aun así, se recomienda sujetarlas.

Los portabicicletas traseros no deben tapar las luces traseras ni la matrícula del vehículo. Algunos portabicicletas instalados en un enganche de remolque incorporan sus propias luces y un soporte para la matrícula. La carga también debe señalizarse con un panel V-20. Se exige un panel si las bicicletas no ocupan toda la anchura del vehículo, medida hasta los extremos exteriores de los retrovisores; si abarcan toda la anchura de la parte trasera, deben colocarse dos paneles, uno en cada extremo. La carga no debe sobresalir.

Una bicicleta mal sujeta en un portabicicletas también puede dar lugar a una multa de 200 €. Tapar la matrícula o las luces del vehículo, o no llevar el panel V-20, puede acarrear una multa de 80 € en cada caso. Si una carga cae a la calzada y genera un riesgo grave, la multa puede ascender a 500 €.

Otra opción es un portabicicletas de techo. No requiere un panel V-20, salvo que la carga sobresalga por detrás del vehículo. Sin embargo, subir una bicicleta al techo puede resultar difícil, y la altura añadida puede impedir el acceso a muchos aparcamientos subterráneos. Un portabicicletas de techo también puede empeorar la aerodinámica del coche y aumentar el consumo de combustible.

Fuentes: Motorpasión.