Muchos conductores encienden las luces de emergencia cuando el tráfico reduce la velocidad o se detiene de repente, para advertir a los vehículos que circulan detrás de un posible choque. Sin embargo, el Reglamento General de Circulación de España especifica otra forma de señalizar una reducción considerable de la velocidad, incluso cuando se debe a las condiciones del tráfico.
El artículo 109 establece que los conductores deben, siempre que sea posible, hacer señales repetidas con las luces de freno o mover rápidamente un brazo de arriba abajo. La norma no prescribe el uso de las luces de emergencia en esta situación. También reconoce que no siempre es práctico hacer estas señales: los conductores quizá necesiten mantener ambas manos en el volante, y hacer parpadear las luces de freno puede requerir soltar y volver a pisar el pedal.
El artículo señala que no está prohibido que los conductores utilicen las luces de emergencia para advertir de una cola repentina, y que no se les multa por no hacer las señales especificadas cuando no es posible. La fuente indica que muchos coches nuevos activan automáticamente las luces de emergencia al frenar con fuerza y de forma brusca.
La normativa sí exige usar las luces de emergencia en una circunstancia distinta. Según el artículo 49, los conductores deben utilizarlas mientras circulan si su vehículo no puede alcanzar la velocidad mínima exigida en la vía y existe riesgo de que los alcancen por detrás.
Fuentes: Motorpasión.
