El mantenimiento del sistema de refrigeración suele quedar relegado frente a los cambios de aceite, filtros y neumáticos, aunque el refrigerante desempeña un papel fundamental para mantener el motor dentro de su temperatura de funcionamiento adecuada. Una inspección rutinaria también puede revelar fallos que se han estado desarrollando sin ser detectados.
Eso fue lo que le ocurrió a un cliente del mecánico Juan José Ebenezer. El vehículo había llegado para un cambio de aceite, pero las comprobaciones preliminares revelaron que había aceite mezclado con el refrigerante. Ebenezer describió el hallazgo como un “desastre” de mantenimiento y examinó el depósito de expansión antes de evaluar la causa probable.
El refrigerante del vehículo debería haber sido amarillo, pero el interior del depósito estaba muy contaminado. Ebenezer afirmó que el líquido era casi completamente aceite y aconsejó a los conductores que inspeccionen el refrigerante para detectar el problema antes de que todo el sistema resulte contaminado.
El mecánico identificó dos posibles fuentes: una junta de culata averiada o un intercambiador de calor defectuoso. En esa etapa no pudo determinar la causa exacta, pero advirtió que el cliente necesitaría una reparación mucho más extensa y costosa que el cambio de aceite previsto. La inspección podría requerir revisar el sistema de refrigeración, la junta de culata y, en el peor de los casos, comprobar si la culata o el bloque del motor habían desarrollado grietas.
El nivel del refrigerante está entre las comprobaciones básicas recomendadas para los conductores. Debe mantenerse entre las marcas de mínimo y máximo del depósito de expansión, y la comprobación debe realizarse con el motor apagado y frío, sobre una superficie nivelada. El sistema debe llenarse con refrigerante, no simplemente con agua.
El refrigerante también pierde sus propiedades con el tiempo y debe sustituirse periódicamente. El mantenimiento debe abarcar todo el sistema, incluidos los manguitos, las abrazaderas, la correa y el radiador. Detectar aceite en el refrigerante a tiempo puede ayudar a prevenir una avería grave del motor o, en el escenario más severo, daños en el motor.
Fuentes: Motorpasión.