Los neumáticos nuevos pueden tener franjas de colores alrededor de la banda de rodadura y pequeños filamentos de goma en los flancos o en la banda de rodadura. Estos dos elementos tienen orígenes distintos, y ninguno es una advertencia ante la que los conductores deban actuar.
Los filamentos, a veces llamados «pelos» de goma, se forman durante la vulcanización. Cuando se prensa la goma en un molde, el aire escapa por pequeñas salidas y arrastra un poco de goma sobrante. Esa goma se endurece y forma hebras cortas. No cumplen ninguna función y desaparecen después de recorrer unos pocos kilómetros con el neumático.
Las franjas de colores, por su parte, son códigos de producción que los fabricantes de neumáticos utilizan para identificar los productos y clasificarlos durante el almacenamiento. Pueden indicar datos como el modelo del neumático o la fábrica, y ayudar a rastrear un lote si se ve afectado por una retirada del mercado. Los códigos no están estandarizados, así que su significado varía según el fabricante. Algunos neumáticos llevan puntos de colores en su lugar, y otros no tienen ninguna marca de color.
A veces, las franjas pueden servir como señal visible de que todavía no se ha conducido con un neumático, pero su ausencia no demuestra que esté usado, ya que no todos los neumáticos nuevos las tienen. No están pensadas para ofrecer información a los clientes.
Para los conductores, las especificaciones importantes están en el flanco. Una inscripción como 205/55 R17 91V indica la anchura, el perfil, la construcción, el diámetro de la llanta, el índice de carga y el código de velocidad del neumático. Los compradores deben comprobar estos datos y cotejarlos con las dimensiones aprobadas para su vehículo. En el flanco también aparece la fecha de fabricación, indicada con cuatro cifras que representan la semana y el año.
Fuentes: Motorpasión.