Veinte años después de que el Q7 original se convirtiera en el primer SUV de Audi, la marca ha lanzado la tercera generación de su gran modelo prémium. En España, por ahora se ofrece con un motor 3.0 V6 TDI de 245 CV o 299 CV; ambos utilizan tecnología mild hybrid de 48 voltios, tracción integral quattro y una transmisión automática de ocho velocidades. Audi afirma que más adelante llegarán versiones híbridas enchufables, pero todavía no ha proporcionado más detalles.
El Q7 puede configurarse con cinco, seis o siete plazas. La capacidad del maletero es de 670 litros en la configuración de cinco plazas y de 581 litros con siete plazas. Al abatir eléctricamente los asientos traseros, el espacio disponible aumenta a 2.075 litros en la versión de cinco plazas o a 1.980 litros en el modelo de siete plazas. El SUV mide 5,05 metros de largo, algo menos que su predecesor.
Entre sus novedades se encuentran una parrilla iluminada e intermitentes que proyectan flechas naranjas sobre la carretera cuando las luces están encendidas. Unos pequeños proyectores integrados en los grupos ópticos delanteros y traseros lanzan las flechas al suelo, como complemento de los intermitentes convencionales. El Q7 también ofrece faros Matrix LED digitales y puertas de accionamiento eléctrico que dejan de abrirse si detectan un obstáculo.
En el interior, las pantallas ocupan un lugar central, y se ofrece opcionalmente una pantalla para el acompañante delantero. Algunos mandos importantes siguen siendo físicos, mientras que funciones como la dirección de las salidas de aire de la climatización se controlan mediante la pantalla táctil central. La prueba también destaca una mejor insonorización del habitáculo y unos asientos cómodos, aunque señala que los materiales y los acabados no suponen un avance significativo respecto al Q7 anterior.
El vehículo probado llevaba el motor diésel de 299 CV. Según la prueba, entregaba la potencia con suavidad y movía con facilidad el gran SUV; el consumo habitual registrado fue de unos 8 a 8,5 litros cada 100 kilómetros. El sistema mild hybrid permite circular brevemente solo con energía eléctrica, por ejemplo, durante las maniobras o con poca presión sobre el acelerador en determinadas situaciones. La suspensión neumática opcional y la dirección a las cuatro ruedas hicieron que el vehículo probado se sintiera estable y más ágil de lo que cabría esperar por su tamaño.
En España, los precios parten de 95.630 € para la versión de 245 CV con acabado Advanced y de 98.500 € para el modelo de 299 CV. Las versiones S line parten de 101.330 € y 104.200 €, respectivamente, mientras que los modelos Black line comienzan en 108.630 € para el vehículo de 245 CV y en 115.760 € para la versión de 299 CV.
Fuentes: Motorpasión.